PRÁCTICA DE REDACCIÓN RAFAEL ALEJANDRO VENEGAS GUTIÉRREZ
COLUMNA
El ojo inocente
De una visión inocente a una más realista sobre el civismo en fechas
patrias. Nuestros padres fueron los que nos enseñaron y cultivaron el civismo
presente en nosotros, muchos recordamos esos hermosos días de desfile en los
que se recita en himno Boliviano y palabras alusivas a la fecha, pero ahora con
ojos mas maduros puedo ver que es diferente.
Quien no se acuerda de los adornos, desfiles, actos cívicos que venían con
el 6 de agosto aniversario de Bolivia, una época plagada de patriotismo
palabras hermosas los políticos, las horas cívicas que teníamos en los
colegios, las clases dedicadas al estudio de estas fechas y los mismos hechos que
conmemoran esta fecha.
Aun me acuerdo cuando mis padres me llevaban a ver los desfiles del 6 de
agosto, por sobre todo no puedo olvidar de las bandas musicales de los
militares que tocaban canciones alusivas a la fecha, pero los ministerios no se
quedaban atrás, tras de innumerables hombres y mujeres de trajes se escuchaba
alguna banda; veía con asombro personas muy emocionadas gritando “viva Bolivia”
cantando nuestro hermoso himno, con lindas escarapelas y muchos adornos que me
emocionaban mucho, produciendo una impaciencia
de que lleguen esas fechas.
Ahora después de años de recuerdos de niño, fue a ver el desfile con mi
enamorada con la misma emoción que antes, pero me lleve con una gran sorpresa,
esos apasionados gritos se convertían en palabras débiles apenas audibles, esos
adornos ya no eran tan necesarios al parecer, esas caras llenas de pasión se
convirtieron en caras largas. Al parecer solo esperaban que acabe el desfile y
poder ir a sus casas a descansar.
Esa actitud de desgane no se presentaba tanto en entidades privadas, ya que
estas entidades no son obligadas a participar del desfile, a lo cual su sola presencia indica que de verdad querían participar
por el amor a la patria, y por la obligación de ir.
En cambio las entidades públicas son obligadas a participar de este
desfile, por lo cual muchos solo van por hacer acto de presencia, y no van con
un animo alto.
Algo parecido pasa con colegios, debido a que el alumnado es obligado a
participar de este desfile, pero aun así se observa mas animo en los
estudiantes de colegio que en trabajadores, porque ellos no dependen de una rebaja en sueldos ni amenazas mayores,
estos jóvenes a pesar de que lo hacen por responsabilidad se ven mas animados
que otras personas.
En los militares es prácticamente imposible ver si les falta el
patriotismo, ya que siempre se los ve llenos de energía en estos desfiles,
mantienen un temple increíble e indomable durante sus presentaciones.
Al principio pensé que los tiempos cambian y por eso veía mas desanimo en
el desfile. Pero en realidad es que de niño solo disfrutaba ahora veo con un
ojo mas crítico, el cual me permite ver como el civismo no es muy alto.
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